Paisaje de otoño

Hace eones que se me marchita
el corazón…
pero si derramas
una sola gota de tu fe en él,
volverá a florecer.

El dolor fue la simiente,
el adiós lo hizo germinar,
la soledad lo enraizó.

Se multiplicaron las cordiformes
en tonos carmesí y ocre,
sin rima, sin orden.

La nostalgia lo propagó,
concibiendo una nueva fachada,
aceráceas conformaciones
en todo el horizonte.

Desde el dúctil equinoccio,
hasta el inclemente solsticio,
se recolectaron las hojas
que guarecen los sentimientos.

Y tras cada defoliación
se comienza un nuevo ciclo,

con la expectativa inminente
¿qué portará la hojarasca?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s